martes, 6 de enero de 2009

Angina de pecho e infarto agudo de miocardio

El término angina de pecho no se refiere a la amigdalitis de las mamas, sino al dolor en la parte central del pecho producido por falta de riego (isquemia) al músculo cardíaco (miocardio). Se produce por obstrucción de las arterias coronarias, que son las tuberías que llevan la sangre, con su oxígeno y alimento, al corazón.

La diferencia entre angina e infarto radica en la duración de la isquemia. Si ésta es demasiado prolongada, la zona del corazón no irrigada muere, no se recupera. A esto lo llamamos infarto. Dependiendo de la importancia de la zona muerta y de su extensión, será más o menos grave y, la recuperación posterior, dejará más o menos secuelas. En la angina, la falta de riego es de corta duración y no se llega a morir ninguna zona, pudiéndose recuperar por completo.

Síntomas
Opresión o malestar en la parte central del pecho (dolor precordial), o en la boca del estómago que, en ocasiones se irradia hacia la mandíbula o el brazo izquierdo y que aparece al realizar un esfuerzo, ya sea de tipo físico o psíquico, y se alivia con el cese de tal actividad.

Este es el dolor típico, pero se puede presentar de muchas formas, en diferentes localizaciones e incluso en reposo. Si le duele el dedo gordo del pie, posiblemente no se trate de un infarto ni de una angina, aunque fastidie un montón.

¿Como se diagnostica?
Los síntomas anteriores no son suficientes para establecer el diagnóstico ya que multitud de enfermedades pueden producir síntomas muy parecidos, como la hernia de hiato, la Fibromialgia o una úlcera de estómago o de duodeno.

En un Servicio de Urgencias le practicarán una radiografía de tórax, un electrocardiograma y un análisis de sangre para determinar si existe algún trastorno que pueda causar el dolor del pecho, como por ejemplo una anemia, así como determinadas enzimas que se liberan en caso de un infarto, como la CPK.

En un Servicio de Cardiología, ya sea estando ingresado o en una consulta, le pueden practicar diversas pruebas. Las más habituales son:

Ergometría (prueba de esfuerzo): le suben a una cinta de andar y deberá ir aumentando progresivamente el esfuerzo, mientras le hacen un electrocardiograma. Si hay angina de pecho al llegar a determinado umbral de esfuerzo, y se correlaciona con unos cambios determinados en el electrocardiograma, la prueba se considera positiva y es suficiente para establecer el diagnóstico de angina de pecho.
Coronariografía: se realiza introduciendo un catéter (un tubito) a través de una vena para llegar hasta el corazón donde inyectará un contraste en las arterias cardiacas (coronarias) para ver el grado de obstrucción de las arterias. Tiene algunos riesgos pero, hoy en día, se producen raras veces y no molesta demasiado. Muchas gente lo conoce como catatarismo, caterismo, catering o cataratarismo. De todo he oído en la viña del Señor. A ver, repitan conmigo. CATETERISMO. ¡Muy bien¡.
• En ocasiones, también se solicitan ecocardiografias o gammagrafías, pero las dos anteriores son las pruebas complementarias más importantes.


Gravedad
Las hay para todos los gustos. Los infartos, sobre todo si no se tratan de inmediato, pueden llegar a producir la muerte a un 30% de los pacientes que lo sufren. Hay que resaltar que, la mayoría de estas muertes, se producen antes de llegar al Hospital. Se trata de una emergencia médica en la que la rapidez es fundamental para salvar la vida. Las ambulancias no tienen esas lucecitas y esas melodías porque vayan de fiesta. Una vez en el Hospital, las primeras 48 horas son las más críticas, pues suelen ser en las que se pueden producir las complicaciones más graves. Tras estos dos primeros días, en la mayoría de casos, podemos respirar tranquilos.

La angina de pecho bien controlada (haciendo el tratamiento adecuado), aunque puede producir complicaciones, puede permitir una magnífica calidad de vida. Hay algunos casos muy graves, pero son las excepciones.

Tratamiento
A) Lo que debe hacer el médico
Se puede dividir en tres apartados básicos.
1. Medicación: fundamentalmente medicamentos antianginosos (nitritos, betabloqueantes) aunque en determinados pacientes, pueden hacer falta otro tipo de fármacos para corregir el colesterol, la hipertensión arterial o la ansiedad.
2. Angioplastia. Consiste en desobstruir las arterias mediante la introducción de catéteres. Como cuando se obstruye una tubería y metemos cables para vencerla.
3. Cirugía. Sólo se realiza en casos muy graves y avanzados

B) Lo que debe hacer el paciente
1. Seguir las recomendaciones de su médico y tomarse las pastillitas.
2. Control adecuado de la Hipertensión arterial, el colesterol o la diabetes, que son factores predisponentes.
3. No fumar ni un cigarrito siquiera.
4. Alimentación sana. Recuerde que alimentarse bien no consiste en llenar los platos hasta arriba, sino más bien todo lo contrario, por ejemplo, sírvase la sopa en el plato de postre (que mala leche, jejejejeje).
5. Hacer ejercicio a diario. Andar a un paso que no le produzca dolor en el pecho es estupendo. Conforme pasen los meses, notará que cada vez podrá ir más rápido y podrá estar más tiempo. Una hora al día puede ser suficiente.