domingo 15 de noviembre de 2009

Obesidad

Engordar o adelgazar depende de tres factores: las calorías que ingerimos, las calorías que gastamos y el líquido que retenemos.

Calorías que se ingieren
Las calorías que ingerimos en la alimentación es el factor más importante. Si se consumen productos hipercalóricos, con muy escaso volumen obtenemos la cantidad de calorías que gastamos y, sin embargo, nos parecerá que apenas hemos comido.

En las calorías que ingerimos entra de lleno el autoengaño. La mayoría de obesos creen que comen mucho menos de lo que realmente comen. Se dice que el mejor medio de perder peso es preguntando a un obeso por lo que come y comer exactamente lo que “dice” que come.

Las calorías que gastamos
Dependen, en buena parte, del ejercicio que hagamos. Pero no sólo del ejercicio, sino también de nuestros genes.

En la lucha por la supervivencia, aquellas personas más eficientes en el consumo de calorías, han sido las que han tenido más probabilidades de sobrevivir en un entorno hostil con escasos alimentos. Estas personas consiguen hacer las mismas cosas que otras con un gasto energético menor (es como un coche que gaste más o menos gasolina para hacer los mismos Kms). Con poco alimento sobreviven mejor que los que necesitan gastar mucha energía en hacer las mismas cosas.

Pero esto es fantástico en un entorno hostil, con escasos alimentos. Sin embargo, como sucede en la actualidad, si los alimentos abundan, se tendrá más propensión a engordar.

En diversos estudios se han comparado a personas con facilidad para engordar con otras con facilidad para estar delgadas y se ha encontrado que los movimientos de los primeros son mucho más pausados que los de los segundos. Tienden a sentarse más fácilmente y a realizar menos ejercicio "inútil". Andan más despacio y moviendo menos los brazos y otras partes del cuerpo (con lo que gastan menos al andar). Existían otras diferencias más en cuanto a gestos y movimientos que no recuerdo bien, pero que en suma conseguían un uso más eficiente de la energía y gastaban menos calorías para hacer las mismas cosas. Todo esto está determinado genéticamente.

Otra cuestión muy importante es el factor "termo". Gastamos una cantidad de energía para el mantenimiento de nuestra temperatura corporal. Si se está obeso, la gran cantidad de grasa, hace que se aísle térmicamente el cuerpo y la pérdida de energía es menor, por lo que hay que gastar menos calorías en mantener los 36º de temperatura de nuestro organismo. Por eso, cuanto más gordo se está, con muy poco que se coma es suficiente para mantener el peso. Por el contrario, en personas muy delgadas, al no tener grasa, no existe aislamiento térmico (el termo es de muy mala calidad) y necesitan consumir muchas calorías para el mantenimiento de la temperatura corporal. Por eso estas personas se hinchan de comer y no engordan. Hay un dicho, que es totalmente cierto: es más fácil hacer adelgazar a un obeso que hacer engordar a un delgado.

Se conocen algunos genes implicados, pero no todos, que consiguen un uso eficiente de la energía. Pero sí se sabe que existen.

Estos genes no pueden servir como excusa para engordar hasta el infinito. El que los tenga, no se puede amparar en ello y echar toda la culpa de sus Kilos a los genes, porque también existe la voluntad para que, en el caso de tenerlos, comer menos y mejor y hacer más ejercicio.

Acúmulo de líquidos
Cuando se acumulan más líquidos de la cuenta, siempre se debe a una enfermedad, excepto en el embarazo. Puede ser un trastorno hormonal, alérgico, una enfermedad cardiológica, renal o hepática. Pero es fácil saber si se acumulan líquidos porque, con una exploración simple, se averigua.

¿Cómo adelgazar?
Sin duda, con sufrimiento.

Hay que ingerir menos calorías de las que se gastan. Así de simple. Si se ingresan pocas calorías y se gastan aún menos, engordaremos.
No vale comparase con la vecina hiper delgada que come como un camionero. No sirve de nada, porque la vecina puede hacer mucho más ejercicio que nosotros o simplemente tener unos genes más propicios.

Tampoco vale el autoengaño: si acumulas grasa no te quepa duda que has comido más calorías que las que has gastado.

Tampoco vale la resignación ante unos malditos genes ahorradores. Los genes no son determinantes absolutos de la obesidad sino que sólo provocan una facilidad mayor para engordar. Depende de tu voluntad estar delgado a pesar de tener genes desfavorables.

Con respecto a la dieta, es importante que sea regular, que no te hinches en un momento y dejes de comer durante muchas horas. La alimentación sana consiste en comer de todo, sin excesos y regularmente. Un buen desayuno es fundamental y lo ideal es hacer cinco comidas al día: desayuno fuerte, tentempié a media mañana, como una fruta, almuerzo medio fuerte, sobre todo a base de legumbres, merienda suave y cena muy suave (ensaladas, frutas).

Con respecto al ejercicio, éste debe ser aeróbico y progresivo. Sin prisas pero sin pausas.

martes 29 de septiembre de 2009

Mujeres que aman demasiado

Demasiadas mujeres se obsesionan con hombres adictos al trabajo, al alcohol, a las drogas o a cualquier otra cosa....menos a ella. Se enganchan a sujetos inmaduros y no son capaces de salir de una relación que sólo lleva al sufrimiento.

"A pesar de todo el dolor y la insatisfacción que acarrea, amar demasiado es una experiencia común para muchas mujeres que casi creemos que es así como deben ser las relaciones de pareja", explica la terapeuta estadounidense Robin Norwood, autora del libro “Las mujeres que aman demasiado”.

Desean “salvar” al hombre que aman. Si son capaces de cambiarlo conseguirán el fin último que las impulsa: que la ame. Justifican lo injustificable: la crueldad, la indiferencia, la deshonestidad o la adicción de sus parejas. Soportan y disculpan cualquier maltrato hasta el punto de conseguir “comprender” que ella es la que ha cometido el error por el que el pobre chico la ha molido a palos. Cuanto más humillada es, más le ama y más le consiente, porque sólo con el inmenso amor que le da.....cambiará....y la amará.

En su historial de amoríos, siempre subyace la necesidad de sentirse mejores (siempre es el otro el que tiene que cambiar para ser tan bueno como ellas) y de sufrir por amor. Tal cual nos lo han vendido desde tiempos inmemoriales: el amor, si se sufre, es más romántico, más “verdadero”.

La obsesión por estos tipos es tal que llegan a olvidarse de amigos, familia (que suelen advertirla de lo que ella no quiere oir) o cualquier otro tipo de interés personal. Toda su vida gira en torno a su......adicción. Porque al fin y al cabo se convierte en una adicta a amor.

¿Eres una mujer que ama demasiado?

Según Robin Norwood puedes hacerte las siguientes preguntas:

¿Para usted estar enamorada significa sufrir?, ¿La mayoría de sus conversaciones con amigas o compañeros de trabajo son acerca de él?. ¿Disculpa su mal humor, su mal carácter su indiferencia o sus desaires? ¿Subraya en los libros todos los pasajes que le ayudarían? ¿Soporta conductas que no le agradan pensando que si usted fuera lo suficientemente atractiva, él cambiaría?.

Si su contestación ha sido afirmativa, plantéese que su relación de pareja perjudica su bienestar emocional y que debe buscar ayuda para superar la situación.

lunes 11 de mayo de 2009

La píldora del día después

Al hablar de la píldora del día después (PDD) se pueden tomar en consideración cuestiones puramente científicas y argumentos de índole social o ética.

Cuestiones científicas
La PDD es un fármaco denominado Levonorgestrel, que en España se comercializa por dos laboratorios con los nombres Lornevo y Prostinor. Ambos llevan dos comprimidos de 0.75 mg de la sustancia.

El Levonosgestrel, además de tener un nombre muy raro, es un progestágeno, osea, una sustancia similar a la progesterona, la hormona que se fabrica fundamentalmente en la segunda fase del ciclo menstrual, cuya finalidad principal es preparar al útero para ofrecer todas las comodidades imaginables al embrión.

Pero bueno, ¿no es un método anticonceptivo?. Pues sí, además con una eficacia que ronda entre el 60 al 95%. Será más o menos eficaz dependiendo de si se tarda mucho o poco en tomar la primera dosis. Cuanto antes, más eficaz. A las 12 horas de la primera toma hay que tomarse la segunda. Se debe tomar dentro de las 72 horas después de la relación sexual (si la relación sólo ha sido verbal, no está indicada).

Este método no protege de las enfermedades de transmisión sexual.

¿Cuándo está indicada?
Está indicada como anticonceptivo de emergencia dentro de las 72 horas siguientes a haber mantenido relaciones sexuales sin protección o al fallo de un método anticonceptivo.

Mecanismo de acción
No se conoce bien como actúa. Se cree que ejerce su acción a tres niveles:
1. Impidiendo la ovulación. Si no hay óvulo, los espermatozoides no tienen nada que hacer y se suicidan. Si los espermatozoides son japoneses (que de todo hay en la viña del señor) hay pruebas de que se hacen el hara kiri.
2. Impidiendo la fertilización. El óvulo ya ha salido de la madriguera y los espermatozoides lo huelen y van como locos a por él, pero la PDD impide que entren en él.
3. Puede producir cambios en el endometrio que impiden que el embrión, que ya se ha formado, anide y se desarrolle. En este último caso se le podría calificar como abortivo.
Pero si la mujer ya estaba embarazada, y la pobre no lo sabía, no ejerce ningún efecto sobre el embrión ya anidado.

Modo de empleo


- Hay que tomarla con el estómago lleno.

- Durante el tiempo que se tome hay que evitar fumar, tomar café, té y bebidas de cola (esto último tiene premio).

- No se debe tomar alcohol durante esos días, puesto que puede bajar la eficacia del tratamiento.

- Existen algunos medicamentos que no se deben tomar junto con este tratamiento como barbitúricos (incluyendo primidona), fenitoína, carbamazepina, plantas medicinales con Hypericum perforatum (hierba de San Juan), rifampicina, ritonavir, rifabutina y griseofulvina.

- No se deben mantener relaciones sexuales con penetración hasta que no se tenga la siguiente regla, porque en caso de tener otra situación de riesgo no sería conveniente volver a tomar el tratamiento dos veces en el mismo ciclo menstrual.


Efectos secundarios a corto plazo
En algunas ocasiones pueden aparecer molestias derivadas del tratamiento como tensión mamaria, fatiga, náuseas, vómitos, dolor abdominal y dolor de cabeza. Estos efectos generalmente no duran más de 24 horas. La siguiente regla puede verse alterada o puede ser igual que siempre.

Efectos secundarios a largo plazo
Se desconocen. Teniendo en cuenta que es un auténtico bombardeo hormonal, no se puede descartar que en los próximos años se puedan ver casos aumentados de cáncer de mama, trombosis, infartos o accidentes vasculares cerebrales, como sucede con los anticonceptivos usuales, pero repito, esto sólo son hipótesis no confirmadas.

Consumo responsable
Como con cualquier otro medicamento, cuanto más se use, más posibilidades existen de padecer efectos adversos en el futuro. Por ello, no se debe convertir en el método anticonceptivo habitual sino en una excepción. Vale que no somos perfectos y, el que más y el que menos se puede equivocar alguna vez, vale, pero no seamos unos irresponsables tampoco.

Cuestiones de índole social y ética
• Hay personas que están en contra del aborto. Por consiguiente, es necesario informar que esta PDD puede ser abortiva (no está del todo demostrado, pero es muy posible). De esta forma, una mujer que no está a favor del aborto, lo debe saber para poder actuar en consecuencia.

• Si se hace un consumo irresponsable de este método, puede suponer una carga más para las mujeres. Se podría responsabilizar a las chicas de que no se queden embarazadas y podría darse un paso atrás en el uso del preservativo que, a todas luces, es el mejor método anticonceptivo, sobre todo para los más jóvenes, ya que no sólo tiene una enorme eficacia anticonceptiva sino que además protege de las enfermedades de transmisión sexual.

• La venta libre a menores de edad, también puede ser un motivo de disputa social. Le veo ventajas e inconvenientes. Por un lado, las menores pueden ser más fácilmente manipulables por su entorno para que usen este método como el principal o incluso único. Por otro, un embarazo no deseado en una niña de 14 años, aborte o no aborte, puede ser enormemente traumático.

En resumen: la PDD es una opción más, y de ello me alegro, por la gran cantidad de abortos que pueden evitarse, pero hay que usarla con juicio y responsabilidad.

lunes 9 de marzo de 2009

Seguridad Social

El sistema sanitario público español es una auténtica joya, fruto del trabajo y la previsión de muchos. Con todos sus grandes defectos, es un modelo a seguir para cualquier país que quiera hacer del estado de bienestar, el centro de la actividad social.

Curiosamente, fue durante el régimen de Franco en donde se pusieron los cimientos de la Seguridad Social. Los sucesivos gobiernos democráticos, con sus luces y sombras, han profundizado y mejorado esta forma de protección social. Si hay algún punto en que la inmensa mayoría de los españoles estamos de acuerdo, es en el mantenimiento y mejora de esta herencia.

La base fundamental del sistema de salud es la universalidad de las prestaciones. Tener la tranquilidad de que, en caso de una enfermedad grave, cualquier español puede tener garantías de una asistencia sanitaria de primer orden, no tiene precio…..aunque sí que lo tiene, pero a eso iremos más tarde.

Cuando he dicho calidad de primer orden, sé de lo que hablo. Nuestra Sanidad es capaz de ofrecer lo mejor y lo último, a un nivel técnico y humano que nada tiene que envidiar a los mejores hospitales norteamericanos. Nuestros médicos son realmente buenos y muy preparados. Nuestros enfermeros posiblemente sean los mejores del mundo, y no es una exageración. Miles de médicos y enfermeros españoles, que están trabajando en Suecia, Reino Unido, Portugal o Francia asombran en aquellos países por su profesionalidad y humanidad. De hecho, cada año, son solicitados miles de compatriotas para que se vayan a trabajar a estos y otros países. No hay médico que vaya a USA a perfeccionar alguna técnica que no reciba ofertas muy jugosas para quedarse.

Pues bien, tenemos el dinero, tenemos a los profesionales adecuados (he hablado de médicos y enfermeros, pero puedo incluir a cualquiera de las profesiones sanitarias que trabajan en cualquier centro), tenemos las posibilidades de formación seria para los nuevos titulados, tenemos la convicción de toda nuestra sociedad de que esta forma de actuación es la correcta, sin embargo, veo nubarrones en el horizonte.

Problemas
El gasto sanitario se ha disparado hasta unas cotas imposibles de mantener a largo plazo. La burocratización progresiva del sistema, la inflexibilidad en la organización, la asunción de mayores competencias, el aumento incontrolado de usuarios (cada vez es más frecuente asistir a marroquíes no residentes en España que sólo acuden a nuestro país como turistas para encontrar asistencia sanitaria gratuita) y, por encima de todos ellos, el imparable aumento del gasto farmacéutico, hacen de nuestro sistema nacional de salud un gigante con pies de barro. Soluciones hay, ¿pero estamos dispuestos a asumirlas?

Origen de los problemas
1. Derivados del mal uso de los servicios. Como he hablado en la entrada previa, del uso de los servicios de salud se ha pasado al abuso de los mismos. La Sanidad ha pasado de cuidar de personas enfermas a hacerse cargo de todo tipo de problemas que poco tienen que ver con la medicina. Muchos problemas puramente sociales o psicológicos han pasado al ámbito de la Sanidad, donde no estamos preparados para esta problemática, por lo que los resultados que obtenemos son malos y caros. Sabemos tratar la Tuberculosis o el SIDA del drogadicto, pero no sabemos qué hacer con un drogadicto. Podemos curar la puñalada recibida por una mujer por parte de su marido, pero sólo llegamos hasta ahí. La profunda tristeza y la indefensión de esta mujer no requiere tanto de un psiquiatra sino de otros tipos de ayuda. Curar las infecciones del que vive debajo de un puente son nuestra especialidad, pero de nada sirve curarlo si, al darle de alta, le devolvemos al mismo puente. Los trabajadores sociales y otros profesionales tienen mucho más que decir en estos casos que los trabajadores de la salud, que se han preparado para otras lides.

2. Abuso por parte de los usuarios. Corre un chiste que es absolutamente cierto: en la sala de espera del médico se reúnen las mismas personas todos los días. Un día no acude Mari Pili y las otras se preguntan extrañadas: ¡¡¡qué raro que Mari Pili no haya venido hoy¡¡¡. A lo que les responde la más enterada: es que hoy no ha venido al médico porque está enferma. Pues sucede, aunque parezca extraño. Las consultas médicas se han llenado de personas sanas con problemas nimios que no precisan de ningún tipo de actuación médica. Un catarro, salvo excepciones, sólo requiere de abundante agua. Una gripe, con leche calentita, agua abundante, cama y algún antitérmico suave dura lo mismo y da las mismas molestias que con el mejor tratamiento prescrito por el mejor infectólogo del mundo (que si es el mejor del mundo le mandará leche caliente, agua, cama y paracetamol). Si me he dado un golpe en el brazo y me molesta durante unos días, no hay que acudir a Urgencias de Traumatología a que me digan lo que ya sé. No busquemos la salud en el Hospital o en el Centro de Salud, sino en el sentido común, el ejercicio y en llevar una vida sana.

3. Abuso por parte de las asociaciones de pacientes. Las asociaciones de pacientes, en ocasiones, más que una labor de información o de concienciación, lo que intentan es una presión directa sobre el gobierno para beneficio de sus propios intereses. Buscan estos beneficios, mediante la victimización (llegan a exagerar hasta límites insospechados la enfermedad de la que se trate), la exageración (suelen abultar las cifras de afectados hasta límites increíbles) y la desinformación(son las primeras en hacerse ecos de los supuestos avances que gentilmente les han cedido las farmacéuticas para conseguir vender un determinado medicamento, generalmente mucho más caro que el que hay pero igual de eficaz). Por supuesto que no todas funcionan de esta manera y hay múltiples ejemplos de asociaciones ejemplares.

4. Abuso por parte de los profesionales. Una mala preparación o simplemente una dejadez imperdonable, multiplica el gasto innecesario. Para algunos profesionales es más fácil tirar de receta que de consejos adecuados, mucho más baratos y, sobre todo, mucho más eficaces. Hemos acostumbrado al personal a que todo tiene solución con la pastillita adecuada y el usuario está encantado con esta solución, más fácil y cómoda, pero demasiado costosa en dinero y en efectos indeseados. A veces se debe a falta de tiempo, en otras ocasiones, muchos compañeros creen en lo que hacen cuando tratan con medicamentos un colesterol de 200 o una fiebre claramente viral con antibióticos. Pero también está el que lo hace a sabiendas tras recibir regalos de un laboratorio farmacéutico. En un caso por haber descuidado la formación y en otro como simple y pura estafa, en ambos hay una clara responsabilidad.

5. Abuso de las farmacéuticas. Este punto da para una y cien entradas. Las empresas farmacéuticas sólo buscan el beneficio económico. Muchas lo consiguen mediante un trabajo honesto, científico y riguroso y contra esto no tengo nada que objetar: se beneficia el empresario y se beneficia la sociedad entera. Pero otras consiguen abultados negocios haciendo auténticas barrabasadas, como la creación de nuevas enfermedades, creando necesidades aprovechándose de la ignorancia de la gente en temas científicos. Para que os hagáis una idea del gasto farmacéutico en España y su constante subida, según las cifras oficiales, en 1990 el gasto fue de 2.524.250.840 euros (el 0.51% del PIB) y en 2008 11.960.488.108 euros (casi el 1% del PIB) con una subida en 18 años de 473.82 %. Claramente insostenible a largo plazo.

6. Abuso de los medios de comunicación. Son los primeros en hacerles el juego a la gran industria de la salud propagando a los cuatro vientos los “interesantes” descubrimientos sobre nuevas enfermedades y nuevos medicamentos que no sirven para nada. El mensajero, en este caso, tiene una enorme responsabilidad, pues los que publican este tipo de noticias no suelen tener una mínima preparación que les haga capaces de distinguir el grano de la paja. Si quieren publicar artículos de salud, que acudan a expertos en el tema que sean capaces de criticar el artículo en cuestión.

7. Abuso por parte de los políticos. Saben lo que está pasando y, si no lo saben, no sé si es peor. Cortar todos estos abusos sé que tendría un coste muy alto para cualquier político honrado que acometa un cambio, pero es absolutamente imprescindible si queremos salvar nuestro sistema.

8. El buenismo de buena parte de la sociedad. Cualquier persona que acuda a nuestro país, tiene los mismos derechos a usar los servicios sanitarios que los españoles. Por poneros un ejemplo que vivo en primera persona. La unidad de hemofilia de mi Hospital lleva a aproximadamente 300 pacientes con esta enfermedad. El tratamiento con factor es carísimo y se estima en unos 50 millones de pesetas por paciente y año. Gracias a esta medicación los hemofílicos pueden hacer una vida absolutamente normal. Pues en los últimos años ya llevamos contabilizados 30 niños marroquíes que acuden cada tres meses como turistas con sus padres para acudir a la Unidad a recoger el factor. Estos 30 niños nos cuestan a todos 1.500 millones de pesetas cada año. Pero la cosa no va a menos, sino que están aumentando de una forma increíble. Estimamos que dentro de dos años, al ritmo actual, nos haremos cargo de 100 niños….Sólo contando con marroquíes, porque esto se ha ido extendiendo y no nos extrañaría que en menos de 10 años llegasen a ser 1000 niños del Magreb, pues los médicos marroquíes ya se han empezado a enterar de nuestra generosidad y cada vez informaran a más familias sobre el maravilloso tratamiento que regalamos en Sevilla. Osea, según las estimaciones que se han hecho por los economistas del Hospital, dentro de 10 años, y sólo con marroquíes, anualmente tendremos que gastar 50.000 millones de pesetas para tratar a estos 1000 hemofílicos. Todo el presupuesto del tercer Hospital más grande de España se irá en el tratamiento de estos críos. Pero tranquilos, que todavía nos queda ayudar a los niños hemofílicos rusos, argelinos, polacos, egipcios, etc. ¿Hasta cuándo sostendremos lo insostenible?.

La próxima entrada será sobre las posibles soluciones que se me ocurren, pero me encantaría oíros a vosotros.

sábado 7 de marzo de 2009

Enfermedades inventadas

Mi salud ya no me pertenece, es de mi médico de cabecera o de mi especialista.

La medicina da respuestas para todo y soluciones para casi todo. Hay una pastillita para cada problema.

El dolor siempre es malo.

Yo no tengo que hacer nada para conservar mi estado de salud en las mejores condiciones posibles.

Una Resonancia Magnética Nuclear lo diagnostica todo.

Ante cualquier problema, acuda a su médico.

Estas y otras muchas afirmaciones similares están medicalizando nuestra sociedad. Muchos problemas puramente sociales se están convirtiendo en patologías médicas. Del uso y la necesidad de la Medicina Pública se ha pasado al abuso de la misma. La tristeza ha muerto, viva la depresión. El violador no es un cabrón sino un enfermo. La drogadicción ha pasado de ser un problema puramente social a ser una patología más. Si estoy gordo es por culpa del endocrino que no me pone la dieta adecuada. Asesinas a alguien y no es un acto criminal, que va, has tenido un simple transtorno mental transitorio. Si tienes muchos miedos padeces de ansiedad.

Tranquilos, que la medicina lo soluciona todo. Tenemos ansiolíticos para los miedos, antidepresivos si se le muere un hijo, terapias cognitivas para que el asesino ya no tenga más transtornos transitorios, antiarrítmicos para el cocainómano y antiinflamatorios si le duele el cuello con 80 años. Tenemos todo tipo de pastillitas, capsulitas, supositorios, inyecciones y operaciones para que le sea comodísimo estar sano sin que usted tenga que hacer nada.

¿Adelgazar pasando hambre y haciendo ejercicio?....¡¡¡¡habráse visto¡¡¡¡, ¿para eso pago la seguridad social?: usted déme una pastillita o una dieta milagro y hágame perder 20 kilos. Que tengo gripe, de eso nada, no me puedo meter en cama: muchas pastillas para que la gripe no la sienta.

¿Que tengo que ponerme un preservativo para no contraer una enfermedad venérea?: oiga usted, que yo pago mis impuestos para follar como quiera. Si la pillo, es que me he puesto malo. Usted me pone el antibiótico y me cura.

Causas
1. No hemos vuelto intolerantes al dolor y al sufrimiento. Precisamente esa falta de tolerancia a algo que es inherente a la propia vida, nos hace padecer más dolor y nos hace sufrir más. Esto no significa que debamos ser unos sufridores. El sufrimiento y el dolor inútiles hay que combatirlos, pero hasta cierto límite y no haciendo de la falta de molestias el eje de nuestra vida. Demasiadas veces, una pequeña molestia acarrea menos problemas que el tratamiento que la hace desaparecer o mitigar.
2. No nos responsabilizamos de nuestra salud. En vez de ello, cargamos con nuestras enfermedades a la Medicina. Pero resulta que los tratamientos siempre conllevan riesgos y no siempre se obtienen resultados óptimos. El mejor tratamiento que existe para una enfermedad es no tenerla. Parece obvio pero, visto lo visto, esta obviedad hay que recordarla. Todos los problemas que conlleva la obesidad se evitarían si nos responsabilizáramos de hacer una dieta correcta. Muchos de los dolores que acarrean una buena parte de las enfermedades reumáticas no existirían, si hacemos del ejercicio físico habitual nuestra forma de vida. El único tratamiento realmente eficaz y sin ningún efecto adverso para el cáncer de pulmón es.....no fumar, o sea, no llegar a padecerlo. Y así podríamos seguir hasta el infinito.
3. Cuando para conservar la salud te bombardean desde todos los medios de comunicación con las 1000 medidas que hay que tomar.....al final no tomas ninguna, sencillamente porque el día sólo tiene 24 horas y no darían para hacer todo lo que hay que hacer para estar sano. Pero es mucho más simple que todo esto. Dejémonos de los miles de consejos, todos ellos bien intencionados, y tomemos sólo tres: coma bien (que no mucho), haga ejercicio y evite los tóxicos (tabaco, alcohol en exceso y drogas). Siguiendo sólo estos tres consejos habremos evitado o paliado el 80 % de las enfermedades.
4. Los médicos tenemos buena parte de culpa de la medicalización. Al fin y al cabo, nosotros somos los principales beneficiarios de que la gente acuda a nuestras consultas. No nos conformamos con las enfermedades de verdad sino que incluso nos inventamos situaciones para “enganchar” a nuevos clientes con “enfermedades” que son poco menos que imaginarias o bien procedemos a etiquetar como enfermedad lo que no es más que un problema social.
5. Las empresas farmacéuticas son las más poderosas y con más beneficios del mundo. Hasta ahí estaría bien si esos beneficios se obtuvieran a través de una lucha efectiva contra la enfermedad, mediante la investigación. Y esto sucede en algunas compañías pero, demasiado a menudo, se dedican a inventar nuevas enfermedades o simplemente a hacer “nuevos medicamentos” que no son más que copias de anteriores en los que ha caducado la patente pero mucho más caros.

Enfermedades inventadas
Algunos ejemplos de enfermedades inventadas, con su correspondiente tratamiento, son las siguientes
1. El duelo. Ya no es algo normal en la vida. Es una patología que hay que tratar con “magníficos medicamentos” que llenan las arcas de las farmacéuticas. La tristeza ha muerto: viva la depresión.
2. La menopausia ya no es un estado natural de la mujer. Es una patología que hay que combatir.
3. El colesterol: nos lo venden como enfermedad, pero sólo es un factor de riesgo. Además, los límites para considerar unos valores normales de colesterol se van bajando, con lo que cada vez más personas “padecen” de esta “terrible enfermedad” y, por consiguiente, cada vez más clientes necesitan de los servicios de la industria farmacéutica. Hoy en día es patológico tener más de 200, (si se pusiera la normalidad en 260 se quedarían con muchos menos clientes) cuando los riesgos reales dependen de otras circunstancias más importantes como el sedentarismo, obesidad, diabetes, tabaquismo, alimentación, etc.
4. La osteoporosis tampoco es una enfermedad sino un factor de riesgo. Todos los estudios realizados indican que existe osteoporosis,y con ello riesgo de tener en el futuro fracturas de cadera, con un valor de -2.5 en cadera. Pero esta cifra en cadera la tienen pocas personas. ¿Solución?: se mide también en columna lumbar, en donde es muy fácil alcanzar esta cifra mágica de -2.5, y ya tenemos millones de nuevos pacientes. En realidad, el riesgo en columna lumbar es ínfimo, y no es necesario ningún tipo de tratamiento medicamentoso. Es suficiente con un poco de ejercicio y una alimentación adecuada.
5. La timidez. ¿Pero no se han enterado?. ¡¡¡No existen los tímidos¡¡¡. En realidad son enfermos de “Fobia social”. Se encontraron algunos fármacos que desinhibían a los que lo tomaban, pero no había público para aplicarlos. ¿Qué hacemos?. La timidez no es un carácter o una consecuencia de unas vivencias sino una enfermedad gravísima que es necesario tratar…..con fármacos.
6. Hipertensión arterial. De nuevo nos encontramos con un factor de riesgo convertido en enfermedad. Si en vez de poner 16 como peligroso situamos el umbral en 14, el número de clientes que usarán pastillas se multiplicará por 100.
7. Niños hiperactivos. El verdadero trastorno por déficit de atención es una enfermedad rarísima que tiene un tratamiento bastante eficaz. Pero son tan pocos los niños con este trastorno, que hay que sumar muchos más “enfermos” a este perturbación. Niños aburridos, maltratados, superdotados, empotrados delante de la televisión durante horas, traviesos, con escaso afecto, son magníficos ejemplares para colocarles el diagnóstico y, con ello, la pastillita. Los padres se ponen contentísimos porque ya no son responsables, la farmacéutica también se alegra, porque tienen un nuevo cliente.
8. Disfunción eréctil. Volvemos al tema de una patología rara, que dispone de un tratamiento eficaz, pero al tener escasa clientela se magnifica el problema. Con 80 años se tiene que seguir en la brecha como si se tuvieran 20. Si estás agotado, con stress, preocupaciones, problemas y no tienes ganas de hacerlo todos los días y a todas horas……no es algo normal ni natural, no, padeces de disfunción eréctil y hay que tratarla con pastillitas. Hay causas orgánicas, como en algunos pacientes con diabetes, pero la mayoría son psicológicas y, desde este prisma, hay que contemplarlas.
9. Disfunción sexual femenina. Ya se disponen de magníficos parches de andrógenos para el tratamiento de esta “enfermedad” tan extendida en las mujeres. Caballeros, ya no se tienen que esforzar tanto. Señoras, ya no tienen que tener tantas jaquecas. La curación está….en un parche.
10. Andropausia. El envejecimiento no es natural ¿quién le ha dicho semejante sandez?. Hay que combatirlo con todas las armas a nuestro alcance.
11. Anorexia y trastornos de alimentación. De nuevo un problema real, que es rarísimo, y se ha magnificado hasta cotas increíbles tratándolo como una auténtica epidemia, de la que nos salvan los laboratorios con sus pastillas. Las cifras hablan de unas 2000-3000 anorexias verdaderas en España. Pero las asociaciones de pacientes y médicos, convenientemente asesorados por la industria farmacéutica, cifran en 500.000 los casos. Pues no, se tratan en la mayoría de los casos, de conductas adquiridas por problemas psicológicos o educacionales.ç
12. Síndrome postvacacional. Jajajajaja. No requiere de más explicación.

En el libro “Los inventores de enfermedades” nos da la clave sobre las distintas formas de crear enfermedades nuevas. Las resume en cinco:
1.-Los procesos normales de la vida como problemas médicos, ejemplo: la alopecia
2.- Los problemas personales y sociales como problemas médicos, ejemplo: la timidez como fobia social
3.- Los factores de riesgo como enfermedad, ejemplo: la osteoporosis
4.- Los síntomas poco frecuentes como epidemias de extraordinaria propagación, ejemplo: la disfunción eréctil
5.- Los síntomas leves como indicios de enfermedades más graves, ejemplo: síndrome de colon irritable.

A este estado de cosas se ha llegado con la plena complicidad de:
1. Médicos, que en la mayoría de casos, lo hacen pensando que están haciendo lo correcto. Si se le presentan datos sobre la peligrosidad de un nivel de colesterol de 200, pues a recetar se ha dicho. Para evitarlo, es indispensable una formación científica sólida pues, aprendiendo estadística, epidemiología y otras ramas del saber científico, se aprende a distinguir la paja del grano.
2. Todos nosotros: en nuestra sociedad se da cada vez con más frecuencia la gran comodidad que supone convertir situaciones vitales en enfermedades, con la consiguiente dejación de responsabilidades propias en manos de otros, como las farmacéuticas, que están encantadas de asumir esas “cargas”. Como apunta Domingo Orozco: los nuevos tiempos llevan consigo la necesidad de estar siempre en plenitud de facultades, "la sociedad manda el mensaje de que se debe aspirar a un estado de completo bienestar, algo que es utópico". Incluso la OMS ya no define a la salud como la ausencia de enfermedad, sino como una situación de bienestar físico, social y mental "por lo que, según esta interpretación, es muy difícil que una persona esté sana".
3. Farmacéuticas, que están encantadas de la dejación de la responsabilidad que cada uno tiene consigo mismo para mantener un buen estado de salud.

Pues la medicina además de curar a personas enfermas... quiere mejorar a las personas sanas, es decir a quitar esas pequeñas molestias que todo el mundo tiene y son normales, pero las farmacéuticas quieren convencernos de que no son signos de salud, y que si se pueden evitar ¿por qué no? sólo tienes que tomar una pastilla o un jarabe, ponerte un parche, o darte un masaje con un gel especial.


La medicina en la que creo intenta curar a personas enfermas, no quiere mejorar a las personas sanas. Las pequeñas molestias que todo el mundo tiene y son normales no son signo de falta de salud. Estamos más sanos de lo que nos hacen creer. El cuerpo humano es la máquina más perfecta que existe, que sabe regularse y que tiene también achaques. Es sobre esos achaques sobre los que hay que intervenir pero sin tocar esa regulación natural que tiene el cuerpo, sin intentar manipular los valores normales y medicarlos para que se ajusten a unos parámetros que se han inventado las farmacéuticas.

lunes 23 de febrero de 2009

Vitaminas y minerales

Uno de cada cinco españoles consumen suplementos dietéticos, en forma de jarabes, pastillas o enriquecimiento de productos de consumo como la leche o los zumos “enriquecidos con...”.

¿Sirve de algo?
Depende de para quién:
· Sí, de muchísimo, para las multinacionales de la alimentación, algunas empresas farmacéuticas, herboristerias, etc.
· No, un rotundo no, para los consumidores en general. Hay excepciones y, salvo que se me olvide alguna, que seguro que se me olvida, estas son:
1. Durante el embarazo puede hacer falta un aporte extraordinario de ácido fólico o calcio.
2. Durante la lactancia hay que aumentar el consumo de calcio.
3. En dietas de adelgazamiento muy rigurosas de menos de mil Kcal al día.
4. En pacientes ancianos que no estén haciendo una dieta adecuada.
5. En personas vegetarianas que no hagan correctamente este tipo de alimentación.
6. En determinado tipo de anemias por déficit de hierro, vitamina B12 o ácido fólico (faciles de detectar en todos los casos con un simple análisis de sangre).
7. En personas con una Osteoporosis comprobada es necesario un aporte extra de Calcio y Vitamina D.

Problemas con los suplementos
· Las vitaminas hidrosolubles como la vitamina C, B1, B2 o ácido fólico, no causan ningún problema pues, el exceso, es secretado por la orina. La única contrariedad es que estamos pagando por orinar vitaminas.
· Las vitaminas liposolubles: A, D, E, K, no se excretan cuando se consumen en exceso sino que se depositan en el hígado y, a la larga , pueden producir problemas de salud.
· Los minerales, en exceso, también pueden provocar problemas de salud, como hipertensión con el sodio, cálculos en el caso del calcio, Osteoporosis con el fósforo o transtornos cardíacos con el potasio, por poner sólo algunos ejemplos.

Ventajas de los suplementos en personas sanas
Ninguna, ni en deportistas siquiera. No se está ni más sano ni más fuerte, ni se tienen menos resfriados ni la piel más maravillosa.

Con una dieta normal se obtienen suficientes nutrientes de todo tipo para una vida sana. Incluso haciendo una mala alimentación, será muy difícil que haya un déficit y, si lo hubiera, daría los síntomas que pondrían en alerta, como el cansancio en la anemia por déficit.

No me sea cazurro. Coma bien, que no es tan difícil.

viernes 20 de febrero de 2009

Prótesis de rodilla

La rodilla es la articulación de la extremidad inferior compuesta por los huesos fémur, tibia peroné. Para permitir una adecuada movilidad la superficie articular está recubierta por cartílago. Hay muchas cositas más, ligamentos, meniscos y otras chorradas diferentes que cada una tienen su función.

Hay enfermedades que estropean hasta tal punto la articulación, que deja de ser apta para su cometido provocando menoscabo funcional y dolor. Pero no se preocupe, para eso están las prótesis, que son reproducciones de la región terminal del fémur y la tibia, de diferentes materiales, que se colocan en el lugar de la articulación. Las prótesis mamarias nada tienen que ver con éstas.

Indicaciones
La colocación de una prótesis está indicada cuando la articulación está tan destruida que, el dolor y la impotencia funcional del paciente, le impiden caminar o debe hacer grandes esfuerzos y otros tratamientos conservadores no lo consiguen mejorar.

La artrosis es la causa más frecuente de destrucción articular que obliga a poner una prótesis.

Las artritis, sea cual sea su origen, también puede llegar a necesitar en algún momento la intervención quirúrgica.

Los traumatismos repetidos sobre la articulación también pueden producir el daño.

Antes de llegar al quirófano siempre hay que intentar otros tratamientos.....”para operar siempre hay tiempo”. Los antiinflamatorios, fisioterapia, ejercicios de potenciación de la musculatura, infiltraciones en fases de dolor agudo, así como mantener un peso corporal adecuado, son medidas que siempre hay que intentar antes de recurrir al cirujano.

¿En que consiste la intervención?
Es una intervención que dura aproximadamente una hora. Se suele hacer con anestesia epidural (no se le duerme entero, sólo le atontan algo más de lo habitual). A veces se emplea anestesia general (con Isabel Pantoja no utilizaron ninguna de estas técnicas, emplearon algo mucho más sofisticado: la “anastasia”).

Tras ser convenientemente “anastasiado” y atontado, se cortan los extremos de los tres huesos de la rodilla y se sustituyen por el material escogido.

Al cortar los huesos, se suele sangrar mucho y por eso, en muchas ocasiones, tras la intervención quirúrgica es necesario poner transfusiones.

Durante unos días le dejarán puestos unos tubitos para que los restos de sangre que hayan quedado se puedan drenar.

Riesgos
Los riesgos hoy en día son escasos.
La anestesia puede ser origen de complicaciones, pero hay una especialidad que se aprende a lo largo de muchos años, que es la Anestesiología, compuesta por médicos expertos que antes de la intervención quirúrgica le verán y estudiarán para minimizar los riesgos.

Las complicaciones debidas a la propia intervención son principalmente:
· Hemorragia de la herida.
· La producción de trombosis en la extremidad intervenida. Para disminuir este riesgo, la movilización procoz de la rodilla operada es fundamental, así como un vendaje de compresión y una inyecciones de heparina.
· Infección, ya sea de la propia prótesis o neumonías. Pero no se debe de agobiar, que los quirófanos son muy limpios y los traumatólogos también. Todos vienen duchaditos de casa y después se lavan las manos, muy bien lavadas y se ponen guantes preciosos.
· Rara vez se producen movilizaciones de la prótesis o rotura de la misma.

Después de la intervención
Tras la intervención se enseñan ejercicios destinados a mejorar la movilidad y la fuerza muscular. Hay veces que se ha quedado tan bien que no se precisan y con caminar es suficiente. Finalmente podrá comenzar a caminar y podrá llevar una vida normal (sin excesos) y sin dolor.